jueves, 24 de abril de 2008

Cerdo frito

Qué gusto da cuando hay trabajo... pero qué jodido es trabajar. Llevo liado como un cerdo desde hace ya ni sé cuanto tiempo, y no hago más que prometer que voy a actualizar el blog, y que voy a dibujar, y tal y tal...

Ahora estoy en Fuerteventura, en viaje de trabajo. Suena como si fuera un ejecutivo de esos que tienen la agenda con reuniones por doquier, hoy en Frankfurt, mañana en Londres y pasado en Pekín, pero nada más lejos de la realidad. Soy un currito, mi propio jefe -eso sí-, pero un currito que lo mismo vale para un roto como para un descosido. Me gusta mi trabajo y lo disfruto, y más desde que dejé mi anterior empresa, pero no pasa el día sin que rece a San Primitivo para que su mujer me toque.

Y poco más: las playas de Fuerteventura son una pasada; hace mucho calor; el hotel está muy bien pero no tengo cobertura en el móvil; hecho de menos a mi señora y a mis gatos, aunque a Yaiza la veo mañana, que viene para acá. Por cierto, este dibujo lo ha entintado ella. Me alucina cuando me entinta, porque lo hace con una seguridad pasmosa.

En fin, ya nos veremos por aquí. Un saludo o siete...


3 comentarios:

velice dijo...

Lo de la cobertura es algo normal, vaya. Nosotros alguna vez en Asturias también nos quedamos sin poder comunicarnos...

Ains, bueno, si trabajas a gusto no hay más que preguntar :D

Anónimo dijo...

Que envidia super...
La liberación del trabajo propio... buena compañía... un rato de caza, cámara en mano... una pizca de placer baco... un momento para mirar al techo y sentir la mar... rebozarte en jable y soltarte el pelo... coño que envidia das... disfrútalo... lo mereces...

(me encantan los puntos... jeje)

Un abrazo, jj.

Fenrisar dijo...

See Please Here

Free Hit Counter